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Blog · Auto y movilidad

Coche eléctrico rentable ¿a partir de cuántos km?

«¿Es rentable el eléctrico?» es en realidad una pregunta mal planteada: la pregunta correcta es «¿a partir de cuántos kilómetros recorridos?». El eléctrico cuesta casi siempre más al comprarlo, pero menos al usarlo. Cuanto más se conduce, más rápido este ahorro de uso compensa el sobrecoste inicial —hasta un kilometraje de equilibrio concreto, que se puede calcular.

Por qué la respuesta depende casi únicamente del kilometraje

Un coche eléctrico y uno de combustión se distinguen por dos aspectos opuestos: el eléctrico suele ser más caro de comprar, pero más barato de usar (la electricidad cuesta menos por kilómetro que la gasolina o el diésel, y el mantenimiento suele ser más ligero: sin cambios de aceite, menos piezas de desgaste ligadas a un motor de combustión).

El sobrecoste de compra se paga una sola vez, al principio de la posesión. El ahorro de uso, en cambio, se acumula kilómetro a kilómetro. Existe por tanto, mecánicamente, un kilometraje acumulado a partir del cual el segundo compensa al primero: es el punto de equilibrio. Por debajo, el de combustión sigue siendo globalmente más barato en el periodo; por encima, es el eléctrico el que se vuelve más ventajoso. Quien recorre muchos kilómetros al año alcanza este punto mucho antes que quien recorre pocos, que puede no llegar nunca a alcanzarlo durante el tiempo de posesión del vehículo.

El método de cálculo, paso a paso

Para comparar ambas motorizaciones, se suman tres partidas de coste durante un periodo dado:

  • El precio de compra — pagado una sola vez.
  • El coste anual de la energía — kilometraje anual ÷ 100 × consumo a los 100 km × precio unitario de la energía (€/kWh para la electricidad, €/L para el combustible).
  • El mantenimiento anual medio — un importe estimado, generalmente más bajo en el eléctrico.

El punto de equilibrio se calcula después en dos pasos:

  • Diferencia de precio de compra = precio eléctrico − precio de combustión.
  • Diferencia de coste anual por km = (coste anual de combustión − coste anual eléctrico) ÷ kilometraje anual.
  • Kilometraje de equilibrio = diferencia de precio de compra ÷ diferencia de coste por km.

Una vez alcanzado este kilometraje acumulado, el eléctrico se convierte en la opción menos costosa en conjunto. Por debajo, es el de combustión el que sigue siendo más barato.

Un ejemplo numérico verificado

Tomemos parámetros realistas y habituales para un turismo compacto reciente:

  • Eléctrico: 35 000 € de compra, 18 kWh/100 km, electricidad a 0,18 €/kWh, mantenimiento 300 €/año.
  • Combustión: 25 000 € de compra, 6 L/100 km, combustible a 1,65 €/L, mantenimiento 600 €/año.
  • Uso: 15 000 km/año.

Coste anual de energía

  • Eléctrico: (15 000 ÷ 100) × 18 × 0,18 € = 486 €/año
  • Combustión: (15 000 ÷ 100) × 6 × 1,65 € = 1 485 €/año

Coste de uso anual total (energía + mantenimiento)

  • Eléctrico: 486 € + 300 € = 786 €/año
  • Combustión: 1 485 € + 600 € = 2 085 €/año

Cálculo del punto de equilibrio

  • Diferencia de precio de compra: 35 000 € − 25 000 € = 10 000 €
  • Diferencia de coste anual: 2 085 € − 786 € = 1 299 €/año, es decir 1 299 € ÷ 15 000 km = 0,0866 €/km de ahorro para el eléctrico
  • Kilometraje de equilibrio: 10 000 € ÷ 0,0866 €/km ≈ 115 500 km acumulados
  • A 15 000 km/año, esto representa 115 500 ÷ 15 000 ≈ 7,7 años de posesión

En concreto, con 8 años de posesión a 15 000 km/año (120 000 km acumulados), el punto de equilibrio se supera por poco: el coste total asciende a unos 41 288 € para el eléctrico (35 000 € + 786 € × 8) frente a unos 41 680 € para el de combustión (25 000 € + 2 085 € × 8) —una diferencia final bastante pequeña, que muestra que el cambio acaba de producirse. Con el mismo vehículo usado solo 6 000 km/año, el kilometraje acumulado en 8 años (48 000 km) quedaría muy por debajo de los 115 500 km: el de combustión seguiría siendo la opción menos costosa durante todo el periodo.

Lo que este cálculo deliberadamente no incluye

Las ayudas a la compra de vehículos eléctricos en España han cambiado recientemente de forma significativa: el Plan MOVES III dejó de admitir nuevas solicitudes a partir de enero de 2026, y su sucesor previsto (el llamado Programa Auto+) todavía no tenía convocatoria abierta en el momento de escribir este artículo. A esto se suma la deducción del 15 % en IRPF por compra de vehículos electrificados, las bonificaciones locales (aparcamiento gratuito, zonas de bajas emisiones) y el distintivo ambiental de la DGT, todo ello variable según el momento y la comunidad autónoma. Dado lo cambiante de este panorama, ninguna de estas ayudas se incluye en el cálculo: si tienes derecho a alguna, añádela manualmente a tu propia reflexión —reduce el precio de compra del eléctrico y, por tanto, acorta el kilometraje de equilibrio a tu favor—. El valor de reventa tampoco se tiene en cuenta aquí.

Gran rodador o pequeño rodador: no hay respuesta universal

Este cálculo no pretende declarar una motorización «ganadora» en abstracto —eso dependería por completo del kilometraje anual, del precio local de la energía, del modelo elegido y del tiempo de posesión real—. Quien recorre muchos kilómetros (más de 20 000 km/año) suele alcanzar el punto de equilibrio en 3 a 5 años y tiene, por tanto, estadísticamente más que ganar con el eléctrico a largo plazo. Quien recorre pocos (menos de 8 000 km/año) corre el riesgo de cambiar de vehículo antes incluso de alcanzar ese umbral, lo que hace que el de combustión —o el de segunda mano— resulte a menudo más rentable en ese periodo. Entre ambos extremos, todo depende de las cifras propias de cada situación.

A tener en cuenta

  • El eléctrico suele costar más al comprarlo pero menos al usarlo (energía + mantenimiento): la rentabilidad depende del kilometraje acumulado, no de un juicio de valor.
  • El punto de equilibrio se calcula así: diferencia de precio de compra ÷ diferencia de coste de uso por km.
  • En el ejemplo numérico (35 000 € / 18 kWh/100 km / 0,18 €/kWh / 300 €/año frente a 25 000 € / 6 L/100 km / 1,65 €/L / 600 €/año), el punto de equilibrio se alcanza en torno a 115 500 km, es decir unos 7,7 años a 15 000 km/año.
  • Las ayudas a la compra en España están en un momento de transición (fin del Plan MOVES III, sucesor aún sin convocatoria abierta) y no se incluyen deliberadamente en este cálculo genérico.
  • Gran rodador o pequeño rodador: es el factor que lo determina todo —recalcula con tus propias cifras para conocer tu umbral personal.

Para ir más allá